No podían haber unos archivos medallísticos sin mentar a Antonio di Puccio Pisano, Il Pisanello. Y es que si el arte de la medalla empezó a ser un género eminente, fue porque Pisanello llevó este arte al interés de los principales agentes artísticos del momento: los mecenas.

De hecho, la medalla que presentamos ahora, dedicada a Domenico Novello Malatesta, es un ejemplo de ese interés, pero también -y sobre todo- del nivel plástico del pisano.

Realizada en Verona en torno al año 1445 d.C., esta medalla de bronce presenta en el anverso al patrocinador, Domenico, señor de Cesena y Cervia y hermano del famoso Segismondo Pandolfo, mirando hacia la izquierda y vestido con túnica.

En el reverso, el Malatesta se muestra arrodillado ante un Crucificado junto a un camino, justo donde ha atado a su caballo. Posiblemente se hace alusión al voto que hizo el caballero cuando, estando en la batalla de Montoldo (1444), meditó para la realización de un hospital dedicado al Santísimo Crucifijo.

Sea como fuere, el verdadero valor de la medalla recae en cómo consigue unos refinados escorzos sobre algo más de 8 centímetros de metal obrado a la cera perdida. Especial mención, bajo mi punto de vista, es el trato que da a la longitud del equino -algo que trabaja en otras de sus medallas- o la línea oblicua marcada por el propio crucificado, donde el palo menor se pierde hacia el fondo creando un difícil efecto tridimensional.